Website Security Test

Blog de Coaching y Consultoría PsicológicaDiego Grispo

Blog de Coaching y Consultoría Psicológica

Blog de Coaching y Consultoría Psicológica

Yo te juzgo

Versión para impresiónPDF version

Yo te juzgo¿Que es un juicio?

Completando lo que decía en mi anterior entrada de Distorsiones cognitivas y emociones, los juicios son interpretaciones de la realidad que, lejos de surgir de la nada, están relacionados con nuestra experiencia previa, es decir, con nuestro pasado.

Esta experiencia previa la fuimos construyendo con nuestra forma de vida, nuestro conjuntos de creencias y, en resumen, con lo que normalmente llamamos nuestros valores.

El juicio es, por sobre todas las cosas, una interpretación.

Por lo tanto los juicios no describen las realidades dado que no son afirmaciones, por el contrario los juicios adscriben, es decir, atribuye un calificativo al universo que observamos.

El mayor equívoco surge porque pretendemos basarnos en nuestras opiniones (juicios) para definir la forma de ser de los individuos a los cuales les atribuímos tal o cual cosa.

Esto es imposible. No podemos percibir la forma de ser de otros seres humanos. Solo podemos observar la forma en que actúan

Y también vale para las cosas, quiero decir, no juzgamos como son las cosas, sólo juzgamos lo que percibimos de las cosas. Es importante destacar que, además, cometemos el error de adjudicar a nuestros juicios  el valor “de verdad absoluta” y todavía mas si encontramos a alguien que juzga algo de la misma forma que nosotros. El consenso con otros nos hace creer que nos acercamos aún más a la verdad… es un error.

Por poner un ejemplo drástico y que se entienda el concepto, si varias personas vemos una silla de color marrón asumimos que la silla “ES” de color marrón no somos conscientes de que “el color” es una característica consensuada y no describe el color real de la silla. NO SABEMOS REALMENTE cómo es la silla. Un ciego, por ejemplo, no piensa que el color sea determinante como propiedad de la silla,  él está fuera del consenso que definió como “marrón” el color de la silla.

Pueden leer más sobre esto en mi anterior entrada sobre la distinción.

Por ello una de las premisas más importantes del Coaching Ontológico es recordar siempre que no sabemos (ni podemos saber) cómo son las cosas (incluyendo a los seres) que nos rodean, sólo podemos saber cómo las percibimos.

Resumiendo esto entonces, lo que sigue es asumir que un juicio siempre es sobre como percibimos lo que juzgamos. Y no tiene que ver con la cosa en sí… sino con lo que nosotros pensamos de las cosas.

Otra de las características que es importante que comprendamos de un juicio es lo que llamamos su estructura de temporalidad, esto es, la capacidad que tiene de unir pasado presente y futuro.

En pocas palabras, un juicio es

  • Proceso mental que hago en el presente.

  • Construido con conocimientos del pasado.

  • Con el objetivo de afectar el futuro.

Es evidente que esta estructura de temporalidad debe respetar cierto consenso para que podamos aceptar un juicio como válido (¡y que sea válido no es una verdad absoluta!)

Esta validez es la que nos permite decir acertadamente la forma en que el pasado puede utilizarse para formular juicios que afecten efectivamente al futuro.

En otras palabras definimos cuál es el consenso correcto para poder decir que la conexión entre pasado, presente y futuro se ha hecho correctamente.

En Ontología del Lenguaje llamamos a esto: “fundar un Juicio”, y si esta conexión no está lo suficientemente clara diremos que el juicio es “infundado”

Con más detalle, decimos que las 5 condiciones para considerar a un juicio como  bien fundado son

1. la acción que proyectamos hacia el futuro cuando lo emitimos,

el juicio se emite “por o para algo”. Es importante determinarlo.

Si digo a un grupo de amigos "esta noche cenamos en mi casa... pero les aclaro que yo no se cocinar", es importante reconocer que el juicio que emití sobre si sé cocinar o no, nada tiene que ver con ello literalmente. Es mas posible que haya emitido ese juicio con el fin de hacer ver el hecho de que "yo no voy a cocinar".

2. los estándares sostenidos en relación a la acción futura proyectada,

Esto es la conexión directa entre el pasado y el futuro. Estamos proyectando unos estándares (hay que definirlos) establecidos con anterioridad y sobre los que establecemos el marco donde queremos hacer la acción en el futuro.

Si un guia turistico nos dice "que en este momento nos encontramos frente al lago mas profundo del mundo" es porque hay mediciones anteriores que han indicado cuales son las profundidades promedio de los lagos y puedo usar esos estandares para emitir mi juicio de comparación.

3. el dominio de observación dentro del cual se emite el juicio,

Aquí debemos dejar claro en qué ámbito de la observación emitimos el juicio. Por ejemplo, en el dominio del trabajo, el dominio de la familia o, el estar enrolado en algún consenso cultural. 

4. las afirmaciones que proporcionamos respecto de los estándares sostenidos

Evidentemente, la emisión de un  juicio va acompañada de afirmaciones con las que intentamos apoyar el porqué emitimos dicho juicio. No hay que perder de vista que dichas afirmaciones pueden ser inválidas y que eso no nos ayudaría a fundar el juicio correctamente.

5. el hecho de que no encontramos fundamento suficiente para sustentar el juicio

contrario.

Por más que esgrimimos muchas afirmaciones para fundar el juicio esto no garantiza del todo que el fundamento esté bien hecho. Es más, debemos estar seguros que no se puede fundar el juicio opuesto.

Como ejemplo clarificador podemos decir que en el juicio “Juan no sabe cocinar nada” podemos aportar cantidad de afirmaciones donde Juan no pudo hacer ni un huevo frito… ¿pero qué pasa si alguien recuerda que alguna vez Juan cocinó algo que realmente se pudo comer con gusto? Pues nos encontraríamos que nuestro juicio “pierde” fundamento porque alguien ha podido afirmar el juicio contrario, es decir, “Juan, alguna vez, cocinó algo y estaba bien”

Para terminar esta entrada me  gustaría hacer hincapié sobre la doble cara de los juicios. Quiero decir, que desde la Ontología del Lenguaje sostenemos que, aunque no seamos conscientes de ello, el juicio siempre habla más de quien lo emite que sobre donde pretende poner el foco.

Al emitir un juicio estamos revelando nuestros estándares, nuestra experiencia y nuestros motivos.  

Desde esta perspectiva, no debemos olvidar nunca que al hacerlo, que al manifestar cada uno de nuestros juicios, estamos abriendo una ventana a nuestra alma.

 

Añadir nuevo comentario

You must have Javascript enabled to use this form.