Mi método de Coaching

Mi método de coaching

El coaching no es como las madres: hay más de uno

¡Ah! ¿No hay uno solo? Pues no.

Empiezo ensayando la siguiente definición: 

el coaching es el proceso en el  que una persona ayuda a otra a generar las condiciones para que reconozca los recursos y herramientas que le permitan recorrer el camino hacia los objetivos fijados de antemano.

Nada más, ni nada menos.

Hay diversas metodologías que se estudian, sí, pero dado que es una actividad que fundamentalmente se aprende practicándola es inevitable que cada coach encontre su propia forma hacerlo. 

Con la que se siente más cómodo y que percibe que le ha reportado más éxitos en sus clientes. El Coaching tiene una parte de algo artesanal.

Y no nos olvidemos de dos componentes esenciales: el respeto y el amor por los demás. No sería posible practicar el coaching sin ellos.

O, mejor dicho, hacerlo sin respeto y amor por los demás no es coaching. 

No sé lo que es, y no digo que no sea efectivo. Solo digo que no concibo su práctica sin esos componentes.

Mi historia

Durante el ejercicio de mi profesión como Director de Proyectos tuve a mi cargo diferentes grupos de personas. Aprendí que cada grupo es único y que cada integrante también.

Cada persona tiene su historia y no le impacta de la misma manera el estrés. De forma similar, cada grupo tiene su propia dinámica para gestionar las situaciones a las que se enfrenta.

Con el tiempo, aprendí a ver y a reconocer cómo reaccionaba cada persona frente a los problemas, echando mano a sus propios recursos y herramientas.

No puede ser de otra manera. Cada persona reacciona como le preparó su vida previa y utilizando las herramientas que fue desarrollando mientras transitaba su camino. 

Y esto, a veces,  nos puede ocasionar diversos problemas. 

Dado que la experiencia de cada persona es limitada, intentará utilizar los métodos que ya conoce una y otra vez.  Los mismos métodos utilizados para resolver diversos tipos de situaciones.

Evidentemente esto no es óptimo, pero nuestro cerebro siempre probará una herramienta que le haya dado resultado anteriormente, antes de intentar algo nuevo.

Parafraseando al viejo dicho, para una persona que solo tiene un martillo en su mano, todo le parecerá que son clavos.

Creo que el coaching se trata de ayudar a las personas a darse cuenta de que no solo tienen un martillo en su mano.

Espero que se entienda la imagen.

Lo que descubrí

Siempre fui partidario de la filosofía constructivista que sostiene que:

la realidad es una construcción de quien la observa. Nunca llegaremos a conocer la realidad tal como es, pues siempre estamos procesando y ordenando los datos obtenidos mediante nuestra observación.

De hecho, lo que me motivó a estudiar el Coaching Ontológico fue que esgrime la misma teoría: La realidad es interpretada.

Esto es: nosotros percibimos la realidad limitados por nuestros sentidos (por ejemplo, ni vemos todos los colores ni oímos todos los sonidos) y acondicionados por nuestra cultura.  Los hechos siempre son filtrados por nuestras creencias. Los hechos siempre serán guardados en nuestra memoria junto a la opinión, al juicio de valor, que tenemos de ellos.

Esta es una de las razones por la cual el diálogo con el cliente y su narrativa son tan importantes. 

Me permiten acercarme a su realidad, a cómo interpreta la situación que enfrenta y a vislumbrar desde mi perspectiva cual es la herramienta se le pasó por alto.

Son sus herramientas, son sus decisiones. Son sus juicios de valor. Mi preocupación es que mi cliente tenga todo eso en cuenta antes de dar el siguiente paso.

Mi método de Coaching: paso a paso

Pero dado que has llegado hasta aquí, voy a explicarte en las siguientes entradas del blog, el paso a paso por los que pasamos aplicando mi método de coaching, 

Debes leerlas en este orden para comprender mejor la metodología.

  1. Coaching puro
  2. La situación actual
  3. Poner un nombre
  4. Necesito un cambio
  5. Las creencias limitantes
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